La Colina es un proyecto que tiene dos etapas y que se lleva a cabo gracias a la generosidad de muchas personas que han puesto su talento, sus recursos económicos y su ayuda profesional para llevarlo a cabo.
Como bien decía san Josemaría: “He aquí una tarea urgente: remover la conciencia de creyentes y no creyentes —hacer una leva de hombres de buena voluntad—, con el fin de que cooperen y faciliten los instrumentos materiales necesarios para trabajar con las almas” (Surco, 24).
Primera Etapa
La Colina funcionó casi dos décadas atendiendo un sinnúmero de actividades de formación espiritual. Luego, ADEU, la promotora de esta iniciativa, vio conveniente mejorar su infraestructura. Para ello, se ejecutó una primera etapa en donde se volvió a construir la casa desde cero, con nuevos cimientos y una nueva arquitectura, con una capacidad mayor que permitiera contar con cuarenta habitaciones individuales. Esta etapa empezó a construirse en 2015 y culminó en 2018.
Segunda Etapa
En la actualidad, nos encontramos en una segunda etapa que tiene por finalidad mejorar la infraestructura exterior con áreas de jardines, zonas deportivas y recreativas. Para ello continuamos promoviendo una campaña de donaciones que nos permita finalizar este proyecto. Si deseas ayudarnos con tus donaciones puedes realizarlas a través de depósitos en nuestras cuentas corrientes y/o con transferencias mensuales debitadas de tu tarjeta de crédito mediante el aplicativo web cooperadores.org. Cada donante recibe un certificado emitido por ADEU, el cual es reconocido por SUNAT para fines tributarios.
Sostenibilidad: el desafío futuro
A lo largo del año en La Colina se organizan convivencias y cursos de retiro, estas actividades son atendidas esmeradamente por un conjunto de profesionales responsables de la atención de las labores de cocina, lavandería, limpieza y mantenimiento de la casa. Si bien las actividades contribuyen al sostenimiento económico de La Colina, estas resultan insuficientes. Por esta razón, sólo la generosidad de muchas personas, mediante aportes voluntarios continuos, pueden dar una verdadera sostenibilidad al proyecto y hacer de La Colina un “hogar” donde se respire ese aire de familia tan característico del espíritu del Opus Dei, como lo quería san Josemaría.
Sí desea concretar tu ayuda económica, tanto para la finalización de la segunda etapa como para la sostenibilidad de la casa, puedes escribir al encargado de donativos: Lic. Enrique Villalobos Gargurevich al correo electrónico: enrique.villalobos@adeu.pe. Gracias por ser parte de este gran sueño al servicio de muchas almas.